El trabajo realizado con las vidrieras nos ha permitido comprender de manera práctica el papel fundamental del artesano en el arte gótico. Al igual que los maestros vidrieros de la época, el alumnado ha demostrado paciencia, precisión y sentido estético en la elaboración de sus composiciones, actuando como verdaderos artesanos que cuidan cada detalle de su obra. La colocación de las vidrieras en la ventana del aula recrea la función de la luz y el simbolismo propios de este periodo, y conecta de forma muy significativa con el lema de nuestro centro este curso, “Une tu chispa, comparte tu luz”, ya que cada creación individual aporta su propia luz al conjunto común.
Además, esta actividad refuerza la importancia de aplicar los conceptos históricos a la realidad, fomentando un aprendizaje activo y significativo. Al trabajar como “maestros artesanos”, los alumnos han aprendido haciendo, desarrollando habilidades creativas y manuales al mismo tiempo que interiorizaban contenidos históricos. Este enfoque práctico demuestra que la historia puede vivirse y comprenderse mejor cuando se experimenta, convirtiendo el aula en un espacio dinámico donde el conocimiento se construye de manera compartida.

Comentarios recientes